Hemeroteca :: 01/04/2009
6/9
España fuera de sus fronteras
Última actualización 24/03/2009@16:40:42 GMT+1
Pese a su desconocimiento, la participación española en la llamada Batalla del Pacífico, durante la II Guerra Mundial, fue de vital importancia. Soldados, misioneros, comerciantes, espías o inventores originarios de España se cuadraron bajo la bandera norteamericana con un único objetivo: derrotar al todopoderoso ejército japonés.
Por: Iván Rámila


Libros Recomendados :
ENIGMAS Y MISTERIOS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
KGB. HISTORIA DEL CENTRO

¡ Visita nuestra Tienda !
El domingo 7 de diciembre de 1941, la flota japonesa mandada por el almirante Chuiki Nagumo atacó la imponente base naval norteamericana concentrada en Pearl Harbor. Al grito de Banzai –literalmente “Mil años de vida al Emperador”-, cientos de aviones Zero nipones arrasaron la escuadra enemiga. Algunos documentos apuntan a que fueron los estadounidenses quienes pusieron el cebo a los japoneses para que les atacaran, empujándoles a entrar en una guerra en la que deseaban participar. De hecho, en Pearl Harbor no se encontraba ningún portaaviones en aquellos instantes, el tipo de barco que se mostraría decisivo en la contienda. Aún así, el golpe recibido fue demoledor para la opinión pública mundial: 2.403 muertos, 1.178 heridos, 18 buques hundidos y 270 aviones destruidos. En cifras totales, una nimiedad para su imponente máquina armamentística.
El ataque no fue sino el resultado previsto entre dos potencias que deseaban expandirse por el Pacífico para ampliar su área de influencia. Inmediatamente, Estados Unidos declara la guerra a un Japón que en pocos días desembarca en Tailandia, Malasia, Filipinas, las islas de Guam, Wake, Java, Sumatra y Borneo, además de declarar la guerra a China apoderándose de Hong Kong. En el bombardeo a esta última ciudad fallecería el español Cesáreo Arana, capitán del barco filipino Arburg.

Pese a ello, la prensa franquista se apresuró en ensalzar las conquistas niponas, además de conminar a la colonia española en la zona para que cooperara con sus aliados del Eje. Penosamente no existe ningún documento que lo acredite, pero historiadores como Salvador de Madariaga siempre defendieron la certeza de que el propio Franco envió telegramas de enhorabuena al almirante Nagumo. No sólo por simpatía ideológica, también por creer que tales victorias repercutirían en la restauración de un Imperio español perdido definitivamente medio siglo antes.

Cierto era que en aquellos años se encontraban amplias colonias de españoles en países como China, Indochina, Filipinas o el propio Japón; pero también lo es que, contra los deseos del dictador español, la mayor parte de estos súbditos se decantó por combatir al lado norteamericano para expulsar a unas tropas que ellos consideraban como invasoras.

Mientras, el general Mac Arthur era nombrado comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas en Extremo Oriente y entre sus primeros soldados destacó la presencia de hijos de emigrantes españoles, pero ya con nacionalidad norteamericana. Los españoles, propiamente dicho, residentes en Estados Unidos eran 109.400 en 1940, localizados principalmente en el área de Nueva York y de New Yersey. Otro importante núcleo lo formaban pastores vascos y navarros, emigrados al país para ocuparse de los enormes rebaños de ovejas esparcidos por las montañas de Utah y Iowa. Por eso no debe extrañar la presencia repetitiva de apellidos vascuences en los capítulos que iremos repasando.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (15)   No(0)
6/9
Comparte esta noticia  

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • ESPAÑOLES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    139 | Mt Echano - 28/03/2011 @ 15:31:04 (GMT+1)
    Mi propio abuelo colaboro activamente con los norteamericanos en Filipinas,fue capturado y torturado por los japoneses y murio en Manila durante un bombardeo.
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de Historiadeiberiavieja.com, web oficial de la revista Historia de Iberia Vieja, la historia de España a tu alcance
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.