Hemeroteca :: 01/07/2009
6/10
Villas con Historia
Última actualización 26/06/2009@09:12:22 GMT+1
Carmona es Andalucía en estado puro. De piel blanca, de calles estrechas, plaza con forma de zoco con arcada y aroma musulmán. Por su tierra han pasado todas las civilizaciones que han conformado España. En su leyenda queda, para quienes les guste imaginar lo posible, que fuera el navegante Hércules el que fundara la ciudad. En realidad, no fue el héroe griego el que inventó este lugar, si no que hay constancia de asentamientos que se remontan al Paleolítico. Desde entonces, cada pueblo ha ido construyendo un museo urbanístico por el que hoy se puede pasear. Por: Francisco J. B. Manzano.
La huella más importante que queda de todo el pasado prehistórico de la localidad son los conocidos como vasos campaniformes de Acebuchal, de época Calcolítica. Pero fue en 1898 cuando se constata fehacientemente el asentamiento prehistórico de la zona, cuando las excavaciones realizadas por George Bonsor destaparon 42 silos en los que en algunos casos hubo enterramientos. De todas formas se están haciendo aún excavaciones que permitirán saber más del pasado de Carmona. Ya decimos que se trata de un lugar elegido por los arqueólogos para conocer la vida en el sur peninsular desde el año 4.500 al 1.000 adC.

Es en ese instante, con la entrada del último milenio anterior a nuestra era, cuando los tartessos se convierten en moradores de estas tierras. Andalucía va repoblándose con un pueblo que busca los recursos de ríos como el Guadalquivir. Carmona es un lugar privilegiado en este sentido, por dominar parte de la cuenca y por hallarse sobre un promontorio que facilita su defensa. Una curiosidad para los historiadores es que no han encontrado ningún resto funerario de aquella época, lo que parece deberse más a la casualidad que a su inexistencia.

Tres siglos más tarde se produce la llegada de los fenicios a las costas andaluzas. Con ellos llega una pequeña transformación de la sociedad tartessa, a la que influye el intercambio comercial. Las colonias fenicias fundadas en las costas hoy gaditanas entran en estrecho contacto con localidades como Carmona. Los primeros indicios de esa relación datan del siglo VIII adC. No obstante, como ya dijimos antes con los restos del Neolítico, hay diversos estudios y excavaciones que todavía hoy se están realizando.

Tras los tartessos, que caen en desgracia al tiempo que se desmorona el poder fenicio en el Mediterráneo, aparece un periodo, más breve que en otras zonas, en el que se desconoce quién dominó Carmona. Definitivamente son los cartagineses los que aparecen con sus barcos y conquistan aquellas tierras. Los enemigos de la todopoderosa Roma decidieron amurallar la ciudad, con un imaginativo diseño en el que se incluían fosas, que quebraron al principio la voluntad de conquista de las legiones venidas de la Península Itálica. Dicen que el propio Julio César quedó impresionado por lo inexpugnable de la plaza. La cita en su obra “De bello civile”. Sin embargo el empuje de las tropas romanas, junto a las derrotas cartaginesas en las guerras púnicas, hacen que en el año 206 adC la ciudad pase a ser propiedad del Imperio. La batalla decisiva entre cartagineses y romanos en el suroeste peninsular tuvo lugar en Carmona.

LA BELLA MEDINA ÁRABE
Los romanos traen a Carmona un nuevo concepto político, cultural y social. La localidad se adentra en una unidad política, bajo el auspicio de Roma, en la que se engloba toda Hispania. La ciudad, aunque crece hacia la meseta, conserva su fortaleza defensiva. Varias puertas, algunas se han descubierto por las excavaciones, comunicaban a la localidad con el exterior. Con Roma la ciudad vive una época próspera, en la que el comercio, la agricultura y la artesanía están en expansión. La ciudad contó con un anfiteatro, termas, un teatro y diversos edificios civiles en el foro. Tal fue su notoriedad que se le concedió el privilegio de acuñar moneda.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
6/10
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Historiadeiberiavieja.com, web oficial de la revista Historia de Iberia Vieja, la historia de España a tu alcance
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.