Hemeroteca :: 01/10/2009
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Historia Antigua
Última actualización 24/09/2009@08:36:59 GMT+1
La inauguración del centro de interpretación de la Villa Romana de la Olmeda, en Palencia, el pasado mes de marzo a través de una obra por la cual el visitante podrá viajar al siglo IV de nuestra era. Conocer las villas y vida de la Hispania Romana, a través de una casa de alta clase, puede darnos una idea de la magnificencia de la vida dentro de una villa llena de riquezas.

Por: Patricia Hervías Fotografías: Josep Guijarro.
Aquella calurosa jornada del 5 de julio de 1968, entre arados, tierras de cultivos y horas de intenso trabajo bajo el sol en tierras palentinas, se encontraban Javier Cortés Álvarez de la Miranda y un amigo, Avelino Palacios. En aquel pago situado muy cerca de Pedrosa de la Vega, en Palencia, llamada La Olmeda, su dueño se encontró con un descubrimiento arqueológico extraordinario. Todo ello, por “culpa” de un arado que había quedado encallado en las tierras. Al intentar solucionar el problema, la sorpresa vino inmediatamente después, ya que al apartar la arena que tapaba aquel apero de trabajo, asomó un muro de piedra. Con el gusano de la curiosidad metido en sus cuerpos, continuaron excavando para averiguar algo más de ese muro y hete aquí que a unos sesenta centímetros, se encontraron con un suelo de cal. Lógicamente, con el olfato que caracteriza al investigador, a la mañana siguiente se presentaron para raspar por encima de aquella capa calcárea, no lo más sabio dado la rapidez de destrucción de algunos mosaicos sin esa protección, ya que tenían el convencimiento de que bajo aquello, existía uno tal y como su empeño demostró. Un descubrimiento que daría paso a la historia de la Villa Romana de la Olmeda, poseedora de los mosaicos más impresionantes del Bajo Imperio Romano Hispánico.

Ya de la mano del Catedrático de la Universidad de Valladolid, Don Pedro de Palol, que durante 20 años estuvo al frente de todo el trabajo hasta el 2007, relevado por el catedrático de la misma universidad Don José Antonio Abásolo, se comenzaron los trabajos de excavación financiados de forma privada por Javier Cortés. Las investigaciones que se llevaron a cabo, comenzaron a dar sus frutos rápidamente desenterrando el mayor conjunto de musivos del Bajo Imperio Romano.

Un Imperio que comenzaba a resquebrajarse y cuyos cimientos comenzaban a flaquear. Decadencia que se inicia en el siglo III, ya desde la proliferación de guerras internas y golpes de estado, hasta la constante presión de los germanos en la frontera del Rhin y los partos al Este, desembocando en una gran crisis económica y de subsistencia, que hará que se reforme el ejército y la organización territorial (que la Península Ibérica sufrirá), y hecho que hará que comprendamos el entrono de la Villa de La Olmeda. Por un lado en las ciudades se comenzará la construcción de sistemas defensivos a partir de murallas, torres y “castellum” (Tarraco (Tarragona) o Lucus Augusti (Lugo)). Y por otro, punto que nos ayudará a entender mejor la villa, las urbes se irán abandonando para marchar al campo y en ese momento las grandes villas rurales se harán importantes. Éstas se convertirán en pequeñas ciudades donde los señores se convertirán a su vez en gobernantes de su pequeño microcosmos, dando pasó así al germen del posterior Feudalismo medieval.
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  • LA VILLA DE LOS MOSAICOS

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    98 | conchi - 28/09/2009 @ 00:58:28 (GMT+1)
    Patrica, fantástica como siempre.
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