Hemeroteca :: 01/11/2009
7/12
Villas con Historia
Última actualización 18/11/2009@08:18:50 GMT+1
Zaragoza ha sido testigo de grandes hazañas para algunos o de suicidios obligados para otros. La ciudad ha cambiado a lo largo de la historia al mismo ritmo que baja lento, entre sus cimientos, el Ebro. Y es que la capital de Aragón es la del pueblo que se enfrentó a dos de los personajes más importantes que ha tenido Europa, Felipe II y Napoleón; la del pueblo de los insurrectos Juan de Lanuza y José de Palafox; la del pueblo en cuya academia militar se recita: “honor y Gloria para España, Zaragoza con sangre ganó, y en el solar Zaragozano mi alma el temple recibió”.
Por: Francisco J. B. Manzano.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad de Bronce. Se han encontrado restos arqueológicos en la confluencia de los ríos Huerva y Ebro que datan del 600 adC. Pero es ya en el siglo III adC cuando se funda Salduie por parte de los íberos sedetanos. El agua, como siempre, atrae a un pueblo que llegó a acuñar moneda. La localidad no era la más importante de la zona, pero la alianza que hicieron los sedetanos con los romanos en la II Guerra Púnica, frente a los Ilergetes que apoyaron a los cartagineses, hizo que las legiones de Roma blindaran su futuro y que hubiera en la zona una fuerte romanización. Está domunentado que jinetes sedetanos lucharon en la Península Itálica en la batalla de Asculum, el 89 adC. (existe el conocido como Bronce de Ascoli, en cuya placa se describen los méritos de la caballería y su concesión de la ciudadanía romana).
Todo este proceso de unión a Roma desemboca en que el año 14 adC la ciudad pase a conocerse como Caesaraugusta. Refundada por el emperador César Augusto, tras las victorias en sus enfrentamientos con los cántabros. Zaragoza es considerada una colonia inmune, lo que le permitía tener privilegios fiscales y monetarios. Durante los siglos I y II dC, la ciudad pasa por sus mejores años. Se realizan multitud de obras públicas, algunas de las cuales, como las termas o el foro, aún pueden contemplarse. La posterior descomposición del poder imperial romano acaba con unos siglos de constante progreso.
Zaragoza resistió durante años, gracias a contar con unas recias murallas, la primera oleada de invasiones bárbaras. A principios del siglo V, los suevos, vándalos y alanos cruzan los Pirineos. La ciudad cuenta con una tradicional presencia de ex combatientes romanos lo que le permite, junto a sus defensas, rechazar importantes asedios entre los años 411 y 454. Los visigodos, aún aliados de Roma, defienden la ciudad de los ataques bárbaros hasta que finalmente son ellos los que deciden en el 472 tomar la ciudad en nombre del rey Eurico (pasa a formar parte del reino visigodo de Tolosa). La ciudad mantiene aun así durante algunos años costumbres festivas romanas.
Sin embargo, en el 541 son los francos los que se apuestan debajo las murallas y someten a la urbe a un duro asedio. Cuentan que los habitantes decidieron, acuciados por el hambre y las enfermedades, pasear por la infranqueable muralla la túnica de San Vicente Mártir. Los francos, también católicos, aceptaron abandonar el asedio a cambio de que les fuera entregada la reliquia, que posteriormente fue llevada a París. Durante estos siglos, Zaragoza celebra tres sínodos en los años 380, 592 y 691 en los que se tomaron importantes decisiones en el desarrollo del cristianismo.
Pero la urbe pasa, como el resto de España, a manos musulmanas. En el 714 forma parte del Califato de Córdoba y se convierte en un importante enclave para las tropas de la media luna en su lucha contra los reinos cristianos del norte. En el siglo XI, la ciudad se convierte en un Reino de Taifas (fue uno de los más prósperos de cuantos hubo en Al Andalus). En el año 1118, el monarca Alfonso el Batallador se apodera de Saraqusta (nombre que le dieron los musulmanes) y la convierte en la capital del reino de Aragón.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (7)   No(0)
7/12
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Historiadeiberiavieja.com, web oficial de la revista Historia de Iberia Vieja, la historia de España a tu alcance
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.