El informe, de quince páginas y depositado el 24 de junio de 2009, se puede consultar en el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual de Andalucía y aparece en
www.capaencordoba.es. Se trata del primer documento que ubica fielmente donde fue hecha la mítica foto de Capa.
Comienzos de septiembre de 1936. En la última semana de agosto de 1936, Robert Capa y Gerda Taro abandonaban Aragón y se dirigían hacia Madrid y Toledo. Después de recorrer la sierra de Guadarrama y de visitar la línea de frente en Talavera, quizá el primer o segundo día de septiembre, merodearon por los alrededores de la ciudadela de Toledo en busca de una impactante imagen de guerra que no llegaba. Al ver la cosa relativamente tranquila, decidieron continuar hacia el sur y seguramente la tarde del 3 de septiembre ya se encontraban en Andalucía. No sabemos si pasaron la noche en Bailén o en Montoro, donde el general republicano Miaja había establecido su acuartelamiento y desde donde dirigía el fracasado ataque sobre Córdoba, el 20 de agosto del 36.
Capa y Taro debieron presentar credenciales en el cuartel general de Montoro nada más llegar a la provincia de Córdoba; los corresponsales que visitaban la zona republicana en este frente acudían en primer lugar a esta localidad donde además de acreditarse se les asignaba un acompañante. Ksawery Pruszynski, que se adentró en el frente de Córdoba unos días después de Capa acompañado por la también periodista Jezioranska, en su libro la En la España Roja, escribió que a su llegada a Montoro fueron recibidos por un militar y diputado socialista en las cortes “que hablaba un francés perfecto” y que ejercía por entonces las funciones de comisario en la zona.
Algo similar les debió de ocurrir al escritor Franz Borkenau y a los fotógrafos Hans Namuth y George Reisner quienes visitaron el frente de Córdoba en las mismas fechas que lo hicieron Capa y Taro. Todos ellos debieron de pasar por Montoro, donde el férreo control sobre los corresponsales pudo aumentar aún mas tras la trágica muerte de Renée Lafont, cuyo coche, conducido por milicianos, caía en una emboscada cerca de El Carpio. Malherida, la traductora de Blasco Ibáñez, era llevada hasta Córdoba donde pudo ser fusilada, el 1 de septiembre de 1936.
Sabemos que Borkenau, Namuth y Reisner durmieron en Montoro la noche del 4 de septiembre, esa tarde, después de visitar Andújar y de llegar a la provincia de Córdoba, fueron conducidos hasta Villafranca, Borkenau escribió:
Por la tarde fuimos hasta la línea del frente, en Villafranca. Esta visita no tuvo nada en particular. Las tropas eran la misma multitud heterogénea que ya había visto en Talavera, sólo que ahora había más andaluces que valencianos. En este frente reinaba una tranquilidad absoluta (BORKENAU, F., 1937).
Curiosamente, si analizamos a fondo El Reñidero español que Borkenau publicaba en 1937 y que tan elogiosamente prologaba Hugh Thomas en la edición española de 2001, el recorrido que hace este corresponsal con Namuth y Reisner, -el manual de Borkenau se ha convertido en un referente básico en nuestra investigación- es muy parecido al que Capa y Taro hicieron en su primer viaje de 1936 al frente de Córdoba y, si nos basamos en el itinerario de Borkenau, probablemente la foto del miliciano se hizo la tarde del domingo 6 de septiembre de 1936.
Espejo. El 8 de mayo de 2009 tras hallar el lugar en el que Capa realizó Muerte de un miliciano, tomamos algunas fotografías y comenzamos a elaborar un fotomontaje donde el paisaje que se distinguía al fondo, se superponía a una foto que Capa hizo y que correspondía a la serie del miliciano -la escena y sus personajes coincidían con los que aparecen en la secuencia conocida.- Ambos paisajes no dejaban lugar a duda de que el sitio era una colina conocida entre los lugareños como La Haza del Reloj o la Dehesilla, a las afueras de Espejo.
El nuevo documento histórico que nos sirvió para localizar el lugar preciso en el que Robert Capa fotografiaba al miliciano, veía la luz en This is war! Robert Capa at work, un libro de Richard Whelan editado en 2008, y pertenecía a fotografías descubiertas en abril de 1995 en Méjico, imágenes inéditas que el International Center of Photography de Nueva York iba a exponer por primera vez en el Barbican Art Gallery de Londres, a partir de octubre de 2008.