Hemeroteca :: 01/04/2010
4/9
Historia Antigua
Última actualización 25/03/2010@11:21:36 GMT+1
La presencia en diferentes culturas antiguas de una estirpe de guerreros que se creían protegidos por la divinidad está sobradamente documentada por los historiadores. En Canarias, las referencias a un equivalente entre los guanches son muy escasas y en ningún caso dejan entrever el papel y los sorprendentes episodios que estos personajes protagonizaron en las comunidades de los antiguos canarios. Nos acercamos a la interesante y heroica historia, aún por reconstruir en su totalidad, de los asantemir.
Por: Francisco Hernández
Libros Recomendados :
LOS NÚMEROS
¡ Visita nuestra Tienda !
“Los Asantemir era gente sagrada, muy respetada m’hijo. Eran de pelo rubio, ojos claritos y con cuerpos como mulos; ahí mismo, en la morra donde está la iglesia del Escobonal, tenían las cuevas donde vivían”. Con estas palabras de mi abuelo, Isidro Hernández, más conocido en la comarca de Agache (Tenerife) como Isidro Coche, descubríamos aquel verano de 1987 la desconcertante tradición de los enigmáticos guerreros Asantemir o Axaentemir. Ya había referencias bibliográficas en cuanto a su nombre, pero ninguna que hablara sobre su cometido como combatientes protegidos por la divinidad. Hoy, como veremos a continuación, la memoria oral y el estudio filológico han rescatado del olvido a estos peculiares guerreros del pasado isleño, sumidos en un olvido al que podríamos encontrar justificación en el intento de los conquistadores de borrar toda huella que evidenciara la existencia de una organización social, una cultura propia, en el seno de una población que los castellanos denominaron salvajes. Y decimos intento, pues aunque la historia la escriben los vencedores, es el pueblo, con su rica tradición oral, el que supo conservar, pese a los castigos y la represión que ejerció sobre los guanches y su cultura, la insólita historia de unos individuos respetados y temidos por la sociedad de su época, que se consideraban protegidos por su divinidad, llevando, como veremos a continuación, su juramento de lealtad a la misma, hasta sus últimas consecuencias. Conformados en una casta de guerreros sagrados, los Asantemir, que combatían tanto en el mundo físico como en el espiritual, eran seleccionados de entre aquellos niños concebidos durante una celebración muy especial: la Noche del error. Como parte de los rituales propiciatorios que, dedicados a la fecundidad, se desarrollaban durante las fiestas caniculares o beñesmer, hombres y mujeres en edad fértil mantenían relaciones sexuales en campos plantados de cereales. Cegados por la oscuridad nocturna, el contacto se practicaba sin conocer la identidad de la otra persona. Nueve meses más tarde, las criaturas nacidas de este ritual eran entregadas a los samarines para su educación como miembros de las distintas castas sacerdotales o, en determinadas circunstancias, para su preparación como guerreros Axaentemir. De esta manera, quizá un tanto cruel para los hábitos actuales, se conseguía el desarraigo social de un sujeto que, ajeno a la personalidad de sus progenitores, vivía hasta el final de sus días el signo sagrado de su nacimiento y, por tanto, su condición de hijos de una divinidad a la que rendían obediencia. De elevada estatura, por lo general rubios y de ojos azules, los Axaentemir eran los primeros en acudir al combate. Especie de cuerpo de elite, su sola presencia imponía respeto en cualquier lugar de la isla. Variaba su número en cada menceyato, pero nunca superaban los doce integrantes. Vivían en zonas apartadas de la comunidad, pero justo en puntos estratégicos que dominaban las comarcas a las que pertenecían. Imbuidos de un pleno compromiso espiritual con Achaman, deidad a la que veneraban entregando su vida, en el plano terrenal se sujetaban a los dictados del mencey, pero siempre y cuando esas órdenes no entraran en contradicción con los preceptos de su divinidad, el Centelleante, la única autoridad real que colocaban por encima de ellos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (13)   No(1)
4/9
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Historiadeiberiavieja.com, web oficial de la revista Historia de Iberia Vieja, la historia de España a tu alcance
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.