Historia Moderna
Última actualización 18/08/2011@13:16:19 GMT+1
En 1811, hace 200 años, Venezuela se declaraba independiente de España, abriendo un período de inestabilidades y combates, que entre los años 1815 y 1820 fue testigo de los duros enfrentamientos entre dos destacados generales, el separatista Simón Bolívar y el realista Pablo Morillo. Por: Marcelino González Fernández
En 1808, en España se había producido la invasión francesa, Carlos IV y Fernando VII habían abdicado y estaba prisioneros en Bayona, José I había sido nombrado rey de España, y estaba en marcha la Guerra de la Independencia.
Ante aquella caótica situación, las colonias americanas vieron la oportunidad de buscar su independencia, y de ellas, Venezuela iniciaba los primeros pasos para lograrla. Un cabildo reunido en Caracas en abril de 1810, decidió enviar delegados al extranjero para buscar apoyos a sus planes, y más adelante convocó un congreso nacional, que se reunió en marzo de 1811 con las siete provincias partidarias de la emancipación: Barcelona, Barinas, Caracas, Cumaná, Margarita, Mérida y Trujillo; las otras tres provincias: Coro, Maracaibo y Guayana, eran contrarias. Como resultado, Venezuela adoptó una nueva bandera, y el 5 de julio de 1811 efectuó la declaración de independencia, con el establecimiento de una república federal al mando de Francisco de Miranda.
Comenzaron entonces una serie de enfrentamientos con los realistas, con gran derramamiento de sangre, en los que destacó el revolucionario Simón Bolívar, que fue vencido por fuerzas españolas, y en 1812 escapó a Cartagena de Indias poniendo fin a la primera República. Francisco Miranda tuvo que firmar el armisticio, y más tarde, acusado de desfalco, fue detenido y llevado a prisión a La Carraca (Cádiz), donde falleció en julio de 1816.
Bolívar lanzó su segunda revolución en 1813, con la “Proclama de Guerra a muerte”, que ordenaba matar a todos los españoles. En agosto reconquistó Caracas, que lo nombró Libertador, y comenzó a gobernar en plan dictatorial. Pero en el proceso se habían quedado fuera muchos sectores de la sociedad venezolana que no tenían derecho a acceder a los puestos de poder, y al mando de José Tomás Boves se aliaron con los españoles, en 1814 pusieron fin a la segunda República y al proceso de independencia, y Bolívar se tuvo que refugiar en Jamaica.
Mientras tanto, en 1814 finalizaba en España la guerra contra Francia, en la que había destacado Pablo Morillo, que habiendo empezado como sargento de Infantería de Marina, por méritos de guerra fue ascendiendo en el Ejército de Tierra hasta mariscal de campo.
El 14 de agosto de 1814, Fernando VII nombró a Morillo Capitán General de Venezuela, y general en jefe de una expedición para frenar sus movimientos independentistas, con órdenes estrictas de asentar el pabellón real en aquellas tierras a cualquier precio. Aquella expedición representó el mayor esfuerzo realizado por España en su intento de frenar las ansias emancipadoras en Sudamérica. Contaba con unos 65 buques, de los que unos 45 eran transportes y el resto de guerra, entre los que se encontraban: el navío de línea de 74 cañones San Pedro de Alcántara, las fragatas Ifigenia y Diana, dos corbetas, dos goletas y otros barcos menores. Y llevaba alrededor de 15.000 hombres, de los que poco más de 10.600 pertenecían al Ejército: seis batallones de infantería, dos compañías de artillería, dos regimientos de caballería, un escuadrón a caballo y un piquete de ingenieros militares.
La expedición salió de Cádiz el 17 de febrero de 1815 y llegó a Tierra Firme el 2 de abril, cuando Morillo ya era teniente general (había ascendido el día anterior). Y aunque la zona estaba prácticamente pacificada, se dirigió a apagar algunos focos de la rebelión. Y mientras Bolívar continuaba en Jamaica, Morillo entró en Caracas, más adelante se dirigió Cartagena de Indias, entre agosto y diciembre conquistó su plaza fortificada (que le valió el título de Conde de Cartagena) y siguió hacia el virreinato de Santa Fe, al que también sometió. Realizó represiones con mano muy dura, con ejecuciones, expropiaciones y quemas de propiedades, libros y documentos. Según sus propias manifestaciones, en América tuvo que librar una lucha “mucho más peligrosa, mucho más cruel que la que habíamos sostenido hasta el momento”.
Tras recuperar Nueva Granada tuvo que regresar a Venezuela, donde Simón Bolívar lanzó su tercera revolución en 1816. En febrero, Morillo venció a Bolívar en Puente, resultó derrotado en Ocaña, volvió a vencer a Bolívar en Cachiri, y en julio de 1817 asaltó y tomó la isla Margarita. Bolívar lanzó una ofensiva contra Caracas en 1818, y Morillo contraatacó ocupando un puesto en primera línea de combate, durante el cual recibió una herida de lanza en el estómago. Logró la victoria en la batalla de La Puerta en marzo de 1818 (que le valió el título de Marqués de La Puerta), pero la herida que recibió fue muy grave ya que lo pasó de parte a parte, necesitó casi un año para reponerse, y quedó con secuelas para el resto de su vida.
Y mientras Bolívar recibía constantes refuerzos del propio país, que se había unido a su causa, y en rápidos contraataques recuperaba el terreno perdido, Morillo, cada vez más falto de recursos, escribía a Madrid pidiendo refuerzos, y argumentaba que: “Bolívar en un solo día acaba con el fruto de cinco años de campaña, y en una sola batalla reconquista lo que las tropas del rey ganaron en muchos combates...”. Pero en abril de 1820, en lugar de refuerzos, Morillo recibió la orden de establecer un armisticio, que fue firmado en Trujillo el 25 de noviembre por comisionados de Morillo y Bolívar, poniendo fin a la guerra. El 27 del mismo mes, Morillo se entrevistó con el Libertador en la población de Santa Ana, y el 17 de diciembre inició el viaje de regreso a España.