cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/01/2012 | Salir de la hemeroteca
9/9
Última actualización 16/12/2011@09:57:15 GMT+1
Cinco culturas han dejado su huella a través de siglos de luchas y convivencia. Por sus calles todavía asoman esas cinco culturas como si el paso de los siglos no hubiera logrado apagar su aliento. Y es que Alagón fue uno de los primeros lugares en los que se asentaron los íberos y en los que cada época de la historia ha dejado su huella. Por: Javier Tenías
Alagón está construido sobre la huella de un pie con cinco dedos: vascones, romanos, árabes, cristianos y judíos dejaron su impronta en esta población de siete mil habitantes, situada a veinticinco kilómetros de la ciudad de Zaragoza y bañada por los ríos Ebro y Jalón.

Su primer nombre, según está escrito en monedas íberas allí encontradas, fue Alaun, palabra que podemos leer y transcribir pero cuyo significado está todavía por conocer. Tal como nos cuenta la experta historiadora y responsable de la Casa de Cultura de Alagón, Pilar Pérez Viñuales, Alagón fue pronto romanizado: “Del año 87 antes de Cristo data el pleito recogido en el llamado Bronce de Contrebia. En él se especifica la disputa entre los alavonenses, saluienses y sosinestanos por la compra-venta de unas tierras por las que debería discurrir una canalización de aguas.”
Esta Tabula Contrebiensis muestra la primera querella que se ha encontrado escrita y documentada en nuestra península: es un pleito entre Salduie –Salduba, actual Zaragoza–, Alaun –hoy Alagón– y los sosinestanos, pueblo desconocido hasta la aparición de estas tablas de bronce.

La invasión musulmana de la península Ibérica data, como bien se sabe, del 711; tres años después ya se ha extendido al valle del Ebro y Alagón se incorpora rápidamente a la cultura islámica. De esta época nos dice la crónica que el califa Abderramán III durmió en el Castillo de Alagün, que ya es villa amurallada, en el día 14 de octubre de 935. De entonces data la Plaza de la Alhóndiga o Al-funduq, zona comercial que llegaría a ver el propio Alfonso I el Batallador cuando en 1119 conquistara Alagón, comenzando en ese momento la convivencia, unas veces más pacífica que otras, entre las culturas cristiana, musulmana y judía.

En las últimas décadas del siglo XVIII comenzará la construcción de los 110 kilómetros del Canal Imperial de Aragón, que servirá para regar, entre otras, las huertas alagoneras y dar lustre, por ejemplo, a esa verdura propia de la comunidad de Aragón que es la borraja, uno de los manjares incluidos en la variada y excelsa gastronomía alagonera.

Ya que hablamos de comida, si de primero ya hemos pedido borraja dejemos que el salmón nos sea ofrecido como segundo plato, eso sí: con una buena guarnición de leyenda... en esta carta de menú abierta que es la Historia:
Hace siglos pasó por Alagón un arriero con una carga de salmón que tenía por destino Zaragoza. Pero tal salmón resultó tan apetecible para las gentes del lugar que alegaron que sería bueno, especialmente porque era antojo de las mujeres encinta. Los alagoneros prometieron al arriero pagarle el salmón al mismo precio que éste tuviera en Zaragoza, ¡pues no iban a ser menos! Cuando en Zaragoza el arriero comentó el hecho al regidor, tuvo éste la ocurrencia de tasar el salmón a onza de oro por onza de peso, con lo que los de Alagón tuvieron que pagar la cantidad de 138.240 reales en moneda de Castilla. Tal fue que ni con plazos ni con hipotecas pudieron pagarlo, de aquí procede el dicho: “Eres más caro que el salmón de Alagón”.

Y para disputa entre realidad y leyenda en esta villa de Alagón nada mejor que el cuadro atribuido, o con autoría ya demostrada según los últimos estudios, a Francisco de Goya titulado El Nombre de Jesús y fechado en 1771.

La pintura, situada en la actual Casa de Cultura, es un mural donde un grupo de ángeles rodea al nombre de Cristo. Se asemeja a otros pintados por Goya entre 1772 y 1774. Como asegura su descubridor Luis Esteban Mauricio y certifican los restauradores de la Facultad de Bellas Artes de San Fernando, Carlos Barboza Vargas y Teresa Grasa Jordán, el cuadro pertenece al ilustre pintor aragonés Francisco de Goya.

No es poco el arte que encierra esta localidad, pues además del mencionado cuadro de Goya, la Casa de Cultura alberga otra sorpresa: un Museo de Arte Contemporáneo Hispano-Mexicano, con obras tan eclécticas como numerosas. Pregunta obligada la de ¿por qué un Museo Hispano-Mexicano? La respuesta no tarda en llegar de manos de la amabilísima Pilar Pérez, que dirige la Oficina de Turismo desde la misma Casa de Cultura:
“A finales del año 1989, el Ayuntamiento de Alagón entró en contacto con la familia del pintor aragonés Luis Marín Bosqued, exiliado en México tras la guerra civil y vuelto a Aragón en los años setenta. El pintor manifestó, en reiteradas ocasiones, el deseo de que su obra permaneciera en su tierra natal y, comprobando que las instalaciones de la Casa de Cultura de Alagón eran las idóneas, se llevaron a cabo las conversaciones para la donación y cesión al Ayuntamiento de la villa de parte de la producción propia de Marín Bosqued y de otros artistas mexicanos y españoles.”
El Museo se divide en cuatro apartados que suman más de cien cuadros; pintores mexicanos, pintores españoles en México, pintores aragoneses y colección de Marín Bosqued. Entre otros cabe destacar el enigmático lienzo de Joaquín Sorolla (1863–1923) titulado Desnudo ante un espejo.

Mudéjar, barroco y renacimiento conviven en los numerosos templos que se alzan sobre la villa, como la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, con retablo del siglo XVI en madera dorada y policromada y con un reloj de sol en el exterior que data del XVII.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (13)   No(0)
9/9
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Alagón, la huella de cinco culturas

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    161 | Jose - 30/12/2011 @ 13:43:44 (GMT+1)
    Bonita foto, ahora que queda al descubierto la parte trasera de la iglesia, la de San Pedro, donde el ilustre General Palafox avisto las tropas francesas en su asedio al pueblo y a España, siempre es bueno no olvidar nuestra historia y tenerla presente para no repetirla, un alagones.
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de Historiadeiberiavieja.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.