Adentrarse en el casco histórico de Ciudad Rodrigo y observar con calma las fachadas labradas de antiguos casones nobiliarios, sortear las recias murallas que sostienen la ciudad y perderse en la hilera de estrechas calles hechas de piedra y pasado facilita entender la importante historia de esta localidad. La ciudad salmantina ha sido siempre lugar de frontera. Lo fue toda España en época musulmana, al ritmo que marcaba el goteo de siglos y conquistas cristianas que avanzaban hacia el sur, pero aquí la frontera se hizo también mirando a la vecina Portugal. Por: Francisco J. B. Manzano