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La primera Andorra de la historia

Jueves 22 de Marzo, 2018
Couto Mixto

En nuestro afán por descubrir cosas nuevas nos hemos encontrado con la historia de Couto Mixto. Nos contó la historia de este país el autor del reportaje que exponemos durante una de sus visitas a Madrid. Me pareció una historia fascinante y, sobre todo y por encima de todo, muy desconocida. Pese a que esta historia duró casi ocho siglos —que se dice pronto, más o menos unas 30 o 40 generaciones— apenas existe recuerdo de ello. Es como si la memoria colectiva hubiera borrado de sus registros la existencia de un país entre España y Portugal, situado más o menos al sur de Ourense. Nací muy cerca de allí y ni por esas. Ni yo ni mi familia lo conocemos. Tampoco la gente de allí sabe de su existencia, porque es algo que se fue al sumidero de los recuerdos y en ellos se ha quedado. Su existencia es una de las cosas que sacamos este mes, porque es necesario rescatar esas cosas —que son muchas— desconocidas por el gran público.

Por cierto, muy cerca de donde se encontraba Couto Mixto está Cambados, una extraordinaria localidad que cuenta entre sus indeseables con Sito Miñanco, uno de los que ganaban cuatro perras con el tráfico de tabaco, pero hace cuatro décadas viajó hasta Panamá y todo cambió. Por algo en ese lugar está la base de ese despacho de abogados en los que los millonarios acudían para buscar el paraíso fiscal que más convenía a sus intereses. No deja de ser curioso que la historia de Galicia cambiara donde salió la filtración de los Panama Papers. Me gustan estos juegos del destino que algunos llaman casualidades...

Y es que en Galicia existió uno de los primeros paraísos fiscales de la historia, porque quien estaba empadronado allí quedaba libre del pago de tributos y el régimen fiscal que afectaba a su patrimonio no era ni el de España ni el de Portugal; esas condiciones especiales —laxas, es la palabra de moda— eran pasadas por alto por las autoridades de ambos países. Mucha gente estaba empadronada allí pero no vivía en el Couto Mixto, pero así lograba salir algo menos tocado de ciertas cosas legales. Allí no se perseguían delitos, salvo los que fueran de sangre y violentos. Esa línea roja no se traspasó, afortunadamente. El Couto Mixto estaba para meter sacas de dinero y esconderlo allí, pero nada más. Eso era todo, aunque ese todo no es poco...

Por alguna razón, todo lo que sucedió en Galicia es importante en este número de la revista, aunque el objetivo que nos mueve es conocer el apsado pero no castigarse con él. No hay que flagelarse ante el hecho de que Sito Miñanco, cuando fue allí, hiciera una serie de contactos que le abrieron un nuevo campo de negocio a Pablo Escobar, un hombre que por desgracia no necesita presentación pero que hoy sabemos que encontró en Galicia infraestructura para su criminal negocio, ya que a través de las rías introducía fariña que después era distribuida por toda Europa. Hay tanta información sobre el tem que es imposible exponerla toda, por cuestiones de espacio y por razones legales, ya que estamos en unos tiempos en los que ha vuelto la censura, especialmente si dices la verdad y la verdad molesta a quienes han decidido mantenernos en la ignorancia. Por cierto, tras aquellos tratos, el dinero de la cocaína se distribuyó a razón del 70 % para el Cartel de Cali de Escobar y el 30 % para las redes gallegas. Y es que a determinados personajes "ilustres" de Galicia —Fidel Castro era de allí, y también Franco— no les hace falta estar en mayoría para imponer el resto de sus creencias e ideas.

 

Bruno Cardeñosa

Director

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