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Los acorazados en la guerra del 98

Miércoles 20 de Enero, 2016
La diferencia entre los acorazados españoles y los americanos parecía brutal en cuanto al número de cañones: la escuadra de Cervera montaba tan sólo dos cañones de gran calibre en cada acorazado, mientras que los americanos sumaban cuatro de ellos por buque (menos el Texas, con tan sólo dos, aunque nadie le califica como crucero), lo que hacía un total de seis cañones españoles de gran calibre frente a 14 americanos. Por: Javier García de Gabiola

Sin embargo, más importante que el número de piezas es el poder de penetración de las mismas frente a un blindaje concreto. Esta capacidad depende del tipo de proyectil utilizado (perforante o explosivo), del explosivo usado, del ángulo y la distancia de tiro, y del tratamiento y diseño dados al blindaje a penetrar.

Una regla simplista pero eficaz para comprobar la capacidad de fuego de un buque frente al blindaje de otro es comparar los milímetros de la artillería frente a los de la coraza. La sorprendente conclusión que se saca de este análisis es que, al tener los acorazados de ambos bandos un blindaje de más de 300 mm ¡ninguno de los cañones de ambos podía penetrar dicha coraza, de modo que eran inhundibles!

Sólo los americanos, y a bocajarro, tenían alguna posibilidad de hundir algún buque, pero los combates se solían librar entre 3 y 5 kms de distancia. Así, los únicos buques que podrían ser atacados y hundidos por fuego de artillería eran los cruceros Colón y el Brooklyn. Por tanto, con este dato no tenido en cuenta hasta ahora, se puede decir que las posibilidades de ambos bandos estaban relativamente igualadas. De hecho, la flota española recibiría 129 impactos en la batalla, pero no fueron suficientes para hundir ningún buque mayor. Estos sólo fueron auto-hundidos por la tripulación para evitar su captura al volverse incontrolables por los incendios.

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