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Conspiración en Madrid

Jueves 16 de Marzo, 2017
El periodista Javier Juárez arroja luz sobre un episodio oscuro de nuestra historia

Todos los lujos y el glamur que acompañaban a los duques de Windsor allá donde iban quedaron relegados al Hotel Ritz, en donde se hospedaron después de que renunciaran a establecerse en la sede de la embajada del Reino Unido en España. Y es que no se fiaban de lo que ocurría en su país, ya que en las altas esferas del poder se vivía en petit comitè la misma guerra que se estaba viviendo en toda Europa desde que Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939. Los nazis –y los fascistas italianos como grandes aliados– querían adueñarse del continente. Frente a ellos estaba Inglaterra, dispuesta a hacer frente a las ansias de Hitler, pero no todo el poder de Londres mantenía esa posición. Entre los que estaban más cerca de los alemanes se hallaba la familia real; el rey Eduardo VIII era un germanófilo convencido y casi tan nazi como el propio Hitler, pero el poder político en su país tenía clara su posición.

Tres años antes, siendo aún rey, acabó por abdicar ante la enemistad que mantenía con el poder y con parte de la sociedad, que no acababa de ver con buenos ojos su idilio con Wallis Simpson, una popular actriz que se había divorciado dos veces, razón por la cual los de allá arriba pensaban que los de allá abajo no verían con buenos ojos su relación. Pero a él le importó poco o nada el qué dirán; abdicó la corona y para mantenerlo lo más atado posible le nombraron duque de Windsor. Tras la invasión de Francia por las tropas nazis, Alemania y los galos firmaron un armisticio. Era el 1 de mayo de 1940.

Ese día, a través del paso fronterizo de La Junquera entraba en España una pareja de ingleses que mantenía una gran amistad con Hitler… ¡Eran ellos! Llegaron a Madrid y reservaron dos habitaciones en el Ritz, por entonces un nido de espías. Les miraban aquí y allá. Eduardo VIII tenía un enorme predicamento en la sociedad y Churchill sabía que si se acercaba a Alemania, medio país iría tras él y todo se iría al traste. En Berlín también lo sabían. Total que en esas fechas Madrid se convirtió en un campo de batalla entre Alemania y el Reino Unido para hacerse con las simpatías del duque. Tanto es así que Hitler encargó a Francia que secuestrara a los duques. Y en España Primo de Rivera y Serrano Suñer se pusieron al frente de la misión.

Las incógnitas sobre esa visita y el casi desconocido intento de secuestro de los duques de Windsor han sido investigados por el periodista Javier Juárez, un hombre que conoce a la perfección lo que por entonces ocurría en Madrid.

Su capacidad de investigación quedó fuera de toda duda con sus trabajos anteriores. Es un estudioso como hay pocos. Y además, tiene un exquisito gusto literario y una capacidad para la novela que hasta ahora no había puesto a disposición de sus lectores. Ahora se ha atrevido. Y lo hace como sólo él sabe de bien. Para nosotros fue un placer que nos invitara a presentar su libro. Y por supuesto conversar con él a propósito de su publicación.

Otro episodio más desconocido… Y no ocurrió hace tanto. ¿Se nos han usurpado muchas cosas de las ocurridas entonces?

Pese a lo que muchas veces creemos el tiempo no es olvido. En términos históricos, tarde o temprano todo se acaba sabiendo. En este caso, tarde. La mayor parte de la información referida al paso de los duques de Windsor por la Península Ibérica permanece todavía clasificada por el Gobierno británico porque compromete la imagen de su antiguo monarca Eduardo VIII.

Si supiéramos todo lo que ocurrió por entonces y cómo era la España de esa época y las relaciones que existían con otros países, ¿cambiaría nuestra impresión de ese periodo?

Pienso que ese periodo ya está suficientemente definido desde el punto de vista histórico, al menos en sus cimientos más sólidos. Franco jugó siempre la baza del oportunismo como regla básica de la supervivencia de su régimen. Fue neutral, no beligerante, aliado de EE.UU., etc… Fueron las circunstancias las que condicionaron su política y no la política la que condicionó su régimen. Era un dictador sin bagaje intelectual ni ideológico.

Lee la entrevista completa en el nº141 de la revista Historia de Iberia Vieja

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Comentarios

Solo un pequeño inciso. Los aliados de los nacionalSOCIALISTAS alemanes en la invasión de Polonia fueron los comunistas rusos. Poco rigor histórico y ganas de engañar veo.

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