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Guerra Civil: campo de pruebas

Jueves 23 de Abril, 2015
En muchos aspectos, la Guerra Civil española puede considerarse la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Apenas habían transcurrido cinco meses desde el final de nuestra contienda cuando Europa se vio sacudida por un nuevo conflicto que iba a cobrarse millones de muertos. Por: José Luis Hernández Garvi

Desde 1933 a 1945 se sucedieron una serie de acontecimientos dramáticos que convirtieron a ese periodo en uno de los más oscuros de la historia del Viejo Continente. España no quedó al margen de la encarnizada lucha entablada entre los totalitarismos de diferente signo político que en ese momento luchaban entre sí por imponer sus ideas sobre masas empobrecidas de trabajadores o una clase media que reclamaba estabilidad aunque para ello fuera necesario renunciar al ejercicio de derechos y libertades individuales.

En ese contexto virulento era obligatorio decantarse entre revolución y lucha de clases o entre nacionalismo exacerbado y orden disciplinado

Surgieron así partidos que con estructuras militarizadas estaban dispuestos a ejercer una brutal violencia contra sus adversarios políticos o los ciudadanos que no compartiesen su ideario y se atrevieran a protestar contra sus abusos.

En ese contexto virulento era obligatorio decantarse entre revolución y lucha de clases o entre nacionalismo exacerbado y orden disciplinado, en un clima de intolerancia en el que no importaba el coste en vidas con tal de alcanzar los objetivos políticos perseguidos.

ELIMINACIÓN FÍSICA DEL ADVERSARIO

Nuestro país fue un fiel reflejo de esa situación, aunque tuviera sus propias características derivadas de nuestras peculiaridades sociales y políticas. Que las diferencias entre ideologías enfrentadas se dirimieran en España por la fuerza de las armas antes que en el resto de Europa se debió a una simple cuestión coyuntural. Fue entonces cuando el resto del mundo fijó su atención sobre la guerra por la que se desangraba nuestro país, sabiendo que su resultado final influiría en el posterior desarrollo de los acontecimientos en la esfera internacional. Así también lo entendieron los regímenes totalitarios de aquellos años, que usaron a España como laboratorio en el que experimentar sus estrategias.

La Guerra Civil española se convirtió en un conflicto en el que se buscó la eliminación física del adversario, en una escala menor a la que poco tiempo después se vería en Europa.

De aquel siniestro pasado debemos extraer conclusiones positivas que nos deben servir para en estos tiempos de crisis moral y económica evitar los mismos errores que condujeron al abismo.

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