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El secreto de Piri Reis

Miércoles 15 de Marzo, 2017
El mapa de Piri Reis es uno de los grandes misterios de la historia. Con el tiempo los diferentes estudios han aclarado mucho lo sucedido y hoy se sabe que en los diferentes combates que llevó al cabo en el Mediterráneo atrapó barcos españoles, en uno de los cuales se encontraba algún marinero que viajó a América con Colón.
Josep Guijarro
Extracto del libro Aliens Ancestrales publicado por Editorial Luciérnaga

El 9 de noviembre de 1.929 el palacio Topkapi de Estambul (Turquía), fue trasformado en museo de antigüedades y su director, B. Halil Eldem, encontró en un cofre dos fragmentos de un mapa trazado por el navegante turco Piri Reis entre 1513 y 1523, año en el que se publicó.

El objetivo del mapa era mostrar al soberano otomano y conquistador de Egipto, Selim I, el alcance de los descubrimientos de españoles y portugueses en el Océano Atlántico. Y es que, a la sazón, los turcos no contaban con una flota atlántica. Sus galeras de remeros no eran apropiadas para esas travesías y, además, el sultán veía con preocupación la reciente aparición de navíos portugueses en el Índico, lo que ponía en peligro su papel de intermediario en el comercio entre Europa y el lejano Oriente, así como la posibilidad de que los españoles abrieran una ruta al continente asiático navegando hacia el Oeste.

Así las cosas, Piri Reis le regaló el mapa al sultán en 1517. De descendencia griega y cristiana, este sobrino del pirata Kemal Reis, oriundo de Galípoli, llegó a almirante de la Flota en el Mar Rojo y en el golfo Pérsico. Cabía preguntarse: ¿En qué se había basado para trazar sus mapas?

La clave al enigma residía con toda probabilidad en las fuentes consultadas y a ellas dedica José Juan Montejo un interesante reportaje en nº141 de la revista Historia de Iberia Vieja.

Entre 1499 y 1502, Pîri Reis tomó parte en diversos combates navales a lo largo de la costa española, época durante la cual su tío Kemal apresó hasta siete barcos españoles cerca de Valencia. Corría el año 1504, y el Papa Julio II (el mismo que expulsó a los franceses de Italia y que encargó a Miguel Ángel decorar la Capilla Sixtina) había decidido enviar unas galeras cargadas de mercancías desde Génova a Civitavecchia.
Era una tarea fácil, pues los berberiscos no daban señales de vida y, por otra parte, aunque atacasen por sorpresa, el poderío y aspecto imponente de las galeras papales serían garantía suficiente. Al menos, eso pensaba el enérgico pontífice cuando confirió el mando al capitán Paolo Vittori.
Según las cuidadosas anotaciones que él mismo escribió de su puño y letra, Piri Reis confeccionó su atlas utilizando veinte viejos planos y ocho mapamundis diseñados en la época de Alejandro Magno (siglo VI antes de Cristo) y que, en éstos, aparecía la totalidad del mundo habitado. De modo que, un mapa del siglo XVI nos trasladaba por arte de magia a otros todavía mucho más antiguos. 
Una de las fuentes del almirante turco consistió en un mapa colombino, requisado a un marinero español por la flota turca, en 1.501. Montejo especula que se trata de Rodrigo de Triana, el vigía que por primera vez lanzó el grito de “¡Tierra!” el12 de octubre de 1492. Se supone que, para el trazado de América del Norte y las islas del Caribe, Piri Reis debió seguir esa cartografía -perdida en la actualidad- pero, entonces, ¿cómo no acertaba en el perfil de Cuba? ¿No era una contradicción?

El almirante dibujó la isla caribeña pegada al continente, con su extremo occidental básicamente formado por islotes. Suponía que, en 1.513, veintiún años después del Descubrimiento, casi todo el mundo debía saber ya que Cuba era una isla.

En el mapa se distingue perfectamente el arco que forman las Antillas (rotuladas como las “Once Vírgenes”). Pintada de amarillo, la isla de Puerto Rico es rectangular y ligeramente más grande. A su izquierda, otra isla grande representa la Hispaniola. Hasta aquí todo bien. Lo curioso es que Cuba está representada con una fortaleza que forma parte de la costa continental americana[1]. Pero en contra de la opinión general Piri Reis la dibujó como formando parte del continente. ¿Por qué?

Cuando acudí a los diarios de su primer viaje, en noviembre de 1492, me di cuenta que Colón estaba persuadido que las costas de Cuba eran, en realidad, las del continente[2].



[2] "Es cierto, dice, que ésta es la tierra firme" (Diario, 1 de Noviembre 1492).

[1] También aparece así en los mapas de Juan de la Cosa (1.500) y Cantino (1.502)

 

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