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Las 5 expediciones por la ciencia más importantes de la historia de España

Lunes, 9 Julio, 2018 - 08:00
La palabra conquistador ha calado hondo en muchos idiomas, y no hay rincón del planeta que no guarde recuerdo hacia algún explorador o aventurero español, resonando por doquier las expediciones de Colón, Magallanes y Elcano, Ponce de León, Pizarro… La nómina es asombrosa. Aunque no sean recordadas, en la historia de España hay muchos ejemplos que, más allá de sus objetivos territoriales o económicos, marcharon a tierras lejanas a la búsqueda del conocimiento. Alejandro Polanco
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UN IMPERIO VEGETAL

La importancia de conocer la vida vegetal, y sus posibles utilidades prácticas, en territorios españoles llevó a que, a lo largo del siglo XVIII y principios del XIX, se organizaran diversas expediciones con el objeto de reunir especímenes y estudiar la flora, y también la fauna, de remotos lugares.

La botánica fue una de las reinas de las disciplinas científicas en el “siglo de las luces” y el nacimiento de los grandes centros de estudio botánico en ese tiempo no deja lugar a dudas sobre ello. ¿Qué maravillas vegetales podrían esconderse en los todavía muy poco explorados territorios españoles de América? No sólo se trataba de generar conocimiento, sino sobre todo de investigar nuevos aprovechamientos económicos para las especies vegetales, sobre todo las americanas.

El farmacéutico y botánico burgalés Hipólito Ruiz López lideró en 1777 una expedición botánica hacia el Virreinato del Perú que recorrió territorios de los actuales Perú y Chile. Le acompañaron el farmacéutico extremeño José Antonio Pavón y Jiménez, y el naturalista francés Joseph Dombey, quien abandonó la expedición posteriormente. La aventura, que fue conocida como Expedición de Ruiz y Pavón, reunía además a un grupo de ilustradores y naturalistas.

Los resultados científicos de aquel viaje de más de una década de duración fueron impresionantes, recogiéndose, describiéndose y estudiándose cerca de tres millares de especies vegetales, todo en medio de mil aventuras peligrosas que fueron desde un naufragio hasta ataques, robos, peleas y motines.

Igualmente célebre fue la Real Expedición botánica del Nuevo Reino de Granada que, gracias al minucioso trabajo del inolvidable botánico andaluz José Celestino Mutis junto a otros botánicos, geógrafos y dibujantes, desde 1783 y durante más de dos décadas, dio lugar a un inventario sin igual de miles de especies botánicas y zoológicas. Y, no sólo un “simple” inventario, sino que descubrieron infinidad de aplicaciones prácticas de las plantas investigadas, así como nuevas substancias químicas y fármacos.

En ese mismo marco de uso de las plantas en el terreno económico se situó otra gran iniciativa científica de la época, la llamada Real Expedición botánica a Nueva España. Esta expedición fue impresionante por los medios que se emplearon y por su producción ciento fica. Dirigida por Martín de Sessé y asesorada por el médico José Mariano Mociño, llevó a un equipo científico y dibujantes a todos los rincones del actual México y de parte de los Estados Unidos. Partiendo en 1787, el grupo recopiló muestras y datos de cientos de especies botánicas y animales, peces, aves e insectos. La expedición se iba desarrollando en una serie de viajes, cada uno a una determinada región, a lo largo de más de una década.