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Jorge Luis Borges y su ambigua relación con España

Lunes 06 de Junio, 2016
En el año en el que se cumplen tres décadas de la muerte del escritor argentino Jorge Luis Borges, recordamos su poema "España", y algunas de sus frases más célebres.
Borges fue Premio Cervantes en 1980

Considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua española del siglo XX, Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires (Argentina)  el 24 de agosto de 1899. Hijo de un profesor, estudió en Ginebra y vivió durante una breve temporada en España relacionándose con los escritores ultraístas.

La  relación que mantuvo a lo largo de su vida con la cultura española podría calificarse de ambigua. Admirador de Cervantes y Quevedo, no soportaba la "filosofía de lo hispánico" que encarnaba Menéndez y Pelayo. 

Borges llegó a decir que El Quijote en castellano le parecía una mala traducción del inglés (primero lo había leído en ese idioma), una ironía que demuestra su amor por la cultura anglosajona y que nos sirve para introducir su poema titulado “España” (1964) donde describe su visión de este nuestro país.

Borges no odiaba la cultura española, de hecho adoraba a Quevedo o a Cervantes, pero su distancia desde el otro lado del Atlántico le permitía censurar “la España del refranero y del haragán”. Y es que Borges regresó a Argentina en 1921, donde participó en la fundación de varias publicaciones literarias y filosóficas como Prisma (1921-1922), Proa (1922-1926) y Martín Fierro, donde publicó esporádicamente. Escribió poesía lírica centrada en temas históricos de su país, que quedó recopilada en volúmenes como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929).

Los temas y motivos de sus textos son recurrentes y obsesivos: el tiempo (circular, ilusorio o inconcebible), los espejos, los libros imaginarios, los laberintos o la búsqueda del nombre de los nombres. Lo fantástico en sus ficciones siempre se vincula con una alegoría mental, mediante una imaginación razonada muy cercana a lo metafísico.

Su obra, exigente con el lector por su complicada comprensión debido a la simbología personal del autor, ha despertado la admiración de numerosos escritores y críticos literarios de todo el mundo. El propio Borges describía su producción literaria de este modo: "No soy ni un pensador ni un moralista, sino sencillamente un hombre de letras que refleja en sus escritos su propia confusión y el respetado sistema de confusiones que llamamos filosofía, en forma de literatura"

En abril de 1980, el rey Juan Carlos I le entregará el premio Cervantes.

Algunas de sus frases célebres:

“Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única”.

“Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”.

“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”.

“Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso”.

“He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz”.

“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene”.

“La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica”.

“Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas”.

“Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo”.

“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.

“Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos”.

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído”.

“La duda es uno de los nombres de la inteligencia”.

“Quienes dicen que el arte no debe propagar doctrinas suelen referirse a doctrinas contrarias a las suyas”.

“Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas”.

“Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria”.

“El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo”.

“He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola”.

“Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”.

“Yo creo que es mejor pensar que Dios no acepta sobornos”.

“Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón”.

“Estoy solo y no hay nadie en el espejo”.

“Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece”.

“Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia”.

“Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy”.

“No eres ambicioso: te contentas con ser feliz”.

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